Martes, 9 de septiembre de 2008
Desde Málaga, España, Europa

Me preocupa un poco que mañana tengo cita con el psicólogo... ¿ Cómo lo afrontare ? ¿ Que le diré ? ¿ Que le contare ? Solo mañana lo podré saber.

Hoy me he levantado a las ocho, y por no hacer ruido, he desayunado fuera, aunque no me he olvidado de tomar las píldoras.

Antes de todo, he subido algo al blog (cosas que ya tengo escritas de antes), pero lo hago por no perder el ritmo. Es una buena forma de recapitular, y así, memorizar lo hecho durante el día. Aunque después de memorizarlo, realmente, lo olvido. Pero luego me gusta una vez pasa el tiempo, saber que he hecho en un día concreto de mi vida.

Hoy, el hecho de no hacer ruido, ha sido fruto de que mi hijo Erlui ha bajado desde su casa a ésta, con la idea de cantarle la “gallina” a Saúl, el carpintero, porque desde que se comprometió a entregárnoslo todo, hasta hoy, se ha retrasado estúpidamente.....

Bueno, como decía, hoy he desayunado en la calle: dos porras y un café descafeinado. Luego compre el periódico y me puse a leerlo hasta las diez menos cinco. Compre cuatro porras mas, estas para subir a casa y en ese momento, Saúl me saludo desde el coche cuando iban a aparcarlo.

Desde la calle, avise a Arna que estaba aquí, para que estuviesen preparados. Pero Saúl, subió la herramienta y a las diez y diez, después de saludarnos, dice:

-Voy a buscar los espejos – Y salieron, tanto el como los dos colaboradores que traía.

Y a nosotros nos dejaron en la duda. Pensamos que estaban atendiendo a otras personas a la vez que a nosotros. Que deja a los colaboradores en otros trabajos, y así, comparte trabajos y personal con nosotros.

El tiempo pasaba, y ellos no llegaban. Se me ocurrió llamarle para decirle que íbamos a salir, si no se iban a presentar en un espacio razonable de tiempo.

-Estoy llegando a la casa en cinco minutos – dijo, en respuesta a mi llamada.

Y gracias a esa respuesta, nos quedamos. Aunque la realidad, es que no íbamos a salir. Era solo una disculpa. Y nada mas entrar por la puerta, le pusimos “ a caldo”, leyéndole la lista de todas las cosas que se había comprometido ha hacer y no había hecho, que le dejo bastante suave, y dejando todas las cosas claras.

Una vez ellos se fueron a comer, nosotros miramos las cosas que había en la nevera para preparar la comida, y a mi se me ocurrió:

-¿ Por que no hacemos una tortilla española ?
-Bueno, porque no – Dijo Arna.

Y de esta forma, pele la única y hermosa patata que había en la nevera, y la lave para cortarla en rodajas muy finas. Pique la cebolla muy fina, así como un diente de ajo. Lo mismo hice con un pimiento, y lo mezcle todo.

Después, batí tres huevos. Y freí las patatas en el microondas, hasta que estuvieron bastante blandas ( unos seis minutos ). Y a partir de este momento, ya intervino Arna, que termino de freír las patatas en la sartén, las mezclo con el huevo, e hizo una tortilla española, francamente buena.

Junto con los totellini carbonara, la tortilla y el hambre que acumulábamos comimos francamente bien y nos dieron las quince horas. Mientras comíamos, vimos ese programa televisivo que se llama “Saber y ganar”, y a las cuatro, cuando me iba a acostar para la siesta, sonó el timbre de nuevo.

Era Saúl, y parece que se esta portando razonablemente. Ha puesto los cajones en la cómoda, ha preparado la mesilla y los cajones para ella. Además esta dando laca tapaporos en los elementos que ha de pintar. Y ahora esta esperando a Erlui. Erlui que se fue a comer a casa, y que no se ha puesto el despertador y hasta que le hemos llamado, no se ha despertado. Ahora tengo que ir yo, a buscarle, y eran las siete y diez cuando hemos llegado.

Yo me he dedicado a poner la cinta de carrocero en el armario, mientras el se ha dedicado a preparar el cabecero de nuestra habitación.... Mañana seguiremos con todo lo iniciado hoy.... ¿ Que resultara de todo esto ?

GODA